viernes, 5 de marzo de 2021

Atención difusa, zombies y arqueros


Llevo varias semanas practicado un nuevo hack de manejo de ansiedad y, en general, de estados mentales desbordados. Estoy bastante sorprendido de lo bien que funciona y debo decir que que también me sorprende no haberlo encontrado por mi cuenta mucho antes. Aquí debo decir dos cosas. No se si vaya a poder ponerlo en palabras. Aunque pudiera, su efectividad debe deberse también a mucha práctica previa e introspección de mi parte y dos años de terapia. Y como nota adicional, quizá el estudiar y discutir tantos artículos de cognición corporizada con los de mi seminario ha contribuido. Voy a intentarlo de todas maneras como ejercicio y apunte personal. La idea la tomé de Awa Kenzo, un maestro de kyudo, una forma tradicional de arquería japonesa que se combina con el Zen. Uno pensaría que el tiro con arco es el ejemplo perfecto de una tarea dónde se debe poner total atención en el objetivo. Pero lo que enseñaba Kenzo es que, para el aprendiz novato, una voluntad intensa por acertar en el blanco era una distracción que termina saboteando la práctica efectiva. Tampoco es que el "corazón" sepa como tirar una flecha en el blanco. A la luz de la ciencia cognitiva corporizada se podría explicar que es el cuerpo entero y su cognición distribuida lo que se debe entrenar en conjunto. Una atención completamente enfocada termina consumiendo demasiados recursos, al menos durante el proceso de aprendizaje. Es hasta que el "piloto automático" sabe lo que hay que hacer cuando la atención puede coordinar una acción exitosamente, no antes. El novato debe usar la atención difusa durante la practica, sentir todo el cuerpo y el entorno, o en palabras Kenzo, "volverse uno con el blanco". El eliminar la urgencia de completar un objetivo libera también la presión durante el aprendizaje y vuelve el error como una parte más de la práctica. El tiro con arco es un caso particular avanzado. ¿Podemos generalizar estas ideas y llevarlas otras habilidades más cotidianas? Lo que descubrí es que cuando se adaptan a las técnicas ya conocidas de manejo emocional aceleran enormemente su efectividad. Al primer ejercicio le llamo zombie mindfulnes. ¿Recuerdan esa sensación de estar muy muy ebrios (pero al borde de la consciencia) y caminar en modo automático? La idea es salir a caminar tratando de imaginar que son un zombie o que están muy borrachos y tratar de poner atención a todos los detalles que puedan de la forma más floja posible. La atención principal puede estar en otras cosas, no es importante en este ejercicio. La atención difusa si, esa es la que debe entrenarse. Un zombie Zen, digamos. El segundo ejercicio lo he estado usando para poder dormir cuando mi mente no se quiere callar. Sólo funciona después de varios días de practica del zombie mindfulness. Sólo tengo que recordar el ejercicio de la atención difusa llevada al entorno. No puedo explicar como ocurre pero es como si la atención principal fuera arrastrada por la atención difusa que ya sabe lo que tiene que hacer hasta que me quedo dormido. No esperen que salga a la primera pero garantizo que funciona si invierten en muchos intentos.

2 comentarios:

Alexander Strauffon dijo...

El título del post quedaría para un juego RPG.

Rodolfo Escobar dijo...

Hey, no lo había pensado jaja